Acceso a productos de higiene íntima.

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Un 65% de las mujeres en Kenia no tienen acceso a productos de higiene íntima.

El objetivo de INITIMINA es poder erradicar la pobreza menstrual y que cada mujer pueda tener acceso a productos de higiene íntima, no sólo por ser una necesidad biológica si no también un derecho.

Cada mujer gasta una media de 1.673,52€ en compresas y 2.389,44€ en el caso de los tampones. La copa menstrual cuesta una media de 30 euros y puede utilizarse durante 10 años.

La pobreza menstrual es la dificultad en tener acceso, no sólo a
productos de higiene íntima, sino a todo el entorno, desde agua potable, jabón y otros elementos necesarios para el cuidado de la salud
. Se estima que cada día hay cerca de 800 millones de mujeres con la menstruación en el mundo, un hecho natural y biológico que debería ir acompañado del derecho de todas las mujeres a acceder a este tipo de productos. Pero la realidad no es así, y miles de mujeres no pueden cubrir esta necesidad.

Por eso, coincidiendo con el Día de la Higiene Menstrual, INTIMINA se suma por segundo año consecutivo a esta causa y colabora con la Organización sin Ánimo de Lucro Save a Girl Save a Generation, con el objetivo de reivindicar el derecho a la Salud Menstrual.

En este sentido, la compañía ha lanzado una iniciativa solidaria, enmarcada en su campaña #WhileBleeding, en la que se donarán a dicha organización 5 euros por cada copa menstrual vendida desde su tienda online.
En Save a Girl Save a Generation trabajan por la erradicación de tradiciones perjudiciales y otras formas de violencia contra las mujeres y las niñas. Por ejemplo, como los matrimonios concertados, mutilación genital femenina, falta de recursos para la higiene íntima, entre otros.

La regla es una desventaja para millones de mujeres.

En países en vías de desarrollo, existe un alto porcentaje de mujeres que no tienen acceso a productos de higiene íntima. En concreto, en Kenia, este porcentaje llega al 65%, no sólo por carecer de recursos económicos, sino también por falta de educación en esta materia. Además, muchas de ellas tampoco tienen los conocimientos necesarios para poder afrontar los cambios corporales y hormonales que van a sufrir al desarrollarse y durante cada regla.

“El problema es tan grave, que muchas adolescentes cuando les llega la primera regla abandonan el colegio por bajo rendimiento escolar, por bullying o por la falta de educación menstrual existente en la sociedad keniata”, señala Hayat Traspas, co-fundadora de Save a
Girl Save a Generation.

En ocasiones, para poder afrontar esa nueva situación y tener acceso a productos de aseo íntimo, comienzan a prostituirse, comparten estos productos o les conciertan matrimonio antes de tiempo para no ser tachadas como impuras.

En países desarrollados también hay pobreza en productos de higiene menstrual.

Pero no sólo en Kenia u otros países del Tercer Mundo están en esta situación. Se calcula que, en Europa, 1 de cada 4 mujeres debe decidir entre la compra de productos de higiene íntima y alimentos por problemas económicos. Y un 46% de las mujeres admite haber faltado a la escuela por tener la regla. Uno de los principales problemas que rodean a la pobreza menstrual es el elevado coste de los productos de higiene íntima, pues en la mayor parte del mundo, se consideran bienes de lujo, y se les aplican los impuestos correspondientes, lo que supone que sean aún más inaccesibles.

La edad media de la primera regla está en los 13 años. Según la calculadora menstrual de INTIMINA, de esta edad hasta la menopausia una chica utilizará 319.200 compresas, lo que supone 1.673,52€. En el caso de los tampones, los datos son diferentes: 145.920 tampones, cuyo equivalente es 2.389,44€.

Se trata de un coste muy elevado que no todas las mujeres se pueden permitir. Por eso la copa menstrual es una buena alternativa, pues tienen un precio más económico, son reutilizables hasta 10 años y respetan el equilibrio íntimo puesto que no contienen tóxicos ni ftalatos (grupo de compuestos químicos principalmente empleados como plastificadores).

Son completamente higiénicas gracias a la silicona de grado médico biocompatible con las que están fabricadas, un material no poroso que previene el crecimiento bacteriano. Además, están diseñadas para una larga duración, sin sacrificar su valor ni rendimiento.

Aunque la situación está cambiando, todavía queda mucho por trabajar. Por ejemplo, en Escocia, a partir del año 2018, los productos sanitarios comenzaron a ser gratuitos para los estudiantes y familias con bajos ingresos. De hecho, fue el primer país en tomar esta medida y a la que se ha sumado Inglaterra este año. Además, en Alemania, India, Austria o Canadá se han eliminado los impuestos que normalmente se añaden a estos productos.

INTIMINA apoya la lucha contra la desigualdad menstrual.

Con el objetivo de visibilizar el derecho de las mujeres a una buena higiene menstrual, hacer frente a la falta de conciencia en la sociedad y contribuir a la eliminación de la pobreza menstrual. Desde el 18 de mayo hasta el 14 de junio, INTIMINA donará 5 euros a Save a Girl Save a Generation por cada copa menstrual que se venda a través de su tienda online.

Con esta ayuda, quieren contribuir a mejorar la falta de accesibilidad de muchas mujeres a una solución higiénica. Por eso, esta colaboración no es puntual, ya que el objetivo de INTIMINA es mantener una relación a largo plazo con esta asociación y ayudarles ahora más que nunca, pues la pandemia del COVID-19 también está afectando en mayor medida a mujeres con riesgos sociales.

Hayat Traspas explica que la ONG fue fundada por mujeres africanas para trabajar en la erradicación de tradiciones perjudiciales y otras formas de violencia contra las mujeres y las niñas mediante la aceleración de los cambios positivos.

“Las apoyamos para que tengan el poder de ser creadoras de cambio y contribuyan a la educación, la salud y el liderazgo en sus
comunidades”.

“Desde INTIMINA queremos facilitar a las mujeres el acceso a productos de higiene íntima. Necesitan soluciones eficaces para que tengan cubiertas sus necesidades básicas y la regla es una de ellas. Además, nos gustaría que sintieran orgullo por ser mujeres y por tener la regla. La menstruación debe dejar de ser un impedimento o motivo por el que avergonzarse y poco a poco lo conseguiremos” afirman desde la compañía.

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